Alergias respiratorias

Signos, síntomas y tratamiento de las alergias respiratorias:

Las alergias respiratorias a menudo se perciben como una enfermedad moderna asociada al aumento de la contaminación, el mayor uso de pesticidas, las toxinas del medio ambiente y el calentamiento global. Sin embargo, la clave para vencer las enfermedades alérgicas consiste en reprogramar nuestro propio sistema inmunitario.

Los estudios demuestran que las alergias respiratorias se desarrollan debido tanto a factores genéticos como ambientales y, aunque es común que las alergias se den en una misma familia, también es posible que alguien desarrolle una alergia respiratoria sin que existan antecedentes familiares de la enfermedad

Los factores que suelen causar estas reacciones alérgicas son:

  • Polen: las gramíneas, el olivo, las cupresáceas, las arizónicas, el plátano de sombra y la parietaria son las plantas que causan más alergias
  • Hongos ambientales: estos hongos liberan unas partículas microscópicas conocidas como esporas que, al ser respiradas, pueden causar síntomas alérgicos relacionados con el asma, la rinitis y la conjuntivitis
  • Ácaros de polvo o ácaros domésticos: son insectos microscópicos que se desarrollan en lugares húmedos y tibios
  • Epitelios de animales: perros, gatos, caballos y roedores son los que causan más reacciones alérgicas
  • Determinados alimentos: la leche, el huevo, el marisco, el trigo, la nuez, el cacahuete, el chocolate y la soja son los más comunes.

A pesar de que son muy molestas, por lo general, las alergias respiratorias no son complicaciones graves, pero sí pueden acabar en cuadros más complejos, como el asma. De hecho, se calcula que el 80% de los asmáticos tienen, en menor o mayor grado, una base alérgica. En estos casos, el asma aparece también por la acción de los alérgenos y los pólenes son el principal grupo que la desencadena.

Las reacciones alérgicas pueden ser leves o graves. La mayoría de ellas consiste sólo en la molestia que causa el lagrimeo y el picor en los ojos, además de algunos estornudos. En el extremo opuesto, las reacciones alérgicas pueden poner en peligro la vida si causan una repentina dificultad respiratoria, un mal funcionamiento del corazón y un acusado descenso de la presión arterial, que puede acabar en shock. Este tipo de reacción, llamada anafilaxia, puede afectar a las personas sensibles en distintas situaciones, como poco después de comer ciertos alimentos, tras la toma de determinados medicamentos o por la picadura de una abeja.

Los diferentes tipos de reacciones alérgicas generalmente se clasifican según su causa, la parte del cuerpo más afectada y otros factores. Algunos de los tipos de alergia más comunes son los siguientes:

  • Alergias alimentarias: son respuestas exageradas del sistema inmunológico que se producen por la ingesta de determinados alimentos, como la leche, el huevo, el marisco, la nuez, el cacahuete, el chocolate, la soja o el trigo. Una alergia alimentaria no es lo mismo que la intolerancia alimentaria, cuyo consumo ocasiona efectos indeseables generalmente de menor gravedad.
  • Alergia al polen: en época polinización, son frecuentes las reacciones alérgicas provocadas por las gramíneas, el olivo, las ciperáceas, las arizónicas, el plátano de sombra y la parietaria, entre otras plantas.
  • Rinitis alérgica: es una reacción alérgica muy común. Se trata de una alergia a las partículas que transporta el aire (por lo general polen y hierbas, pero en ocasiones mohos, polvos y caspa de animales) que producen estornudos; picor, goteo o congestión nasal; picor cutáneo e irritación en los ojos. La rinitis alérgica puede ser estacional o perenne (todo el año).
  • Alteración del sueño
  • Desmejoramiento de las actividades diarias, deportivas y/o de ocio
  • Bajo rendimiento laboral o escolar
  • Debilidades anímicas
  • Síntomas molestos

Las crisis alérgicas condicionan la vida social del 70% de los alérgicos

Los pacientes con alergias deben desarrollar un plan de acción junto al médico especialista, pero primero es posible que se deban realizar pruebas que determinen el alérgeno que causa la reacción alérgica.